- 1874Primeros proyectos
- 1886Comienza la obra
- 1896Entra en servicio
- 360°Vista sobre el estuario
De Mepene a Santa Lucía
El río que atraviesa San Roque no siempre se llamó Santa Lucía. Antes era el río Mepene, por los mepenes, una parcialidad guaraní que habitaba originalmente la zona de Itatí. Ese mismo cauce es hoy el que cruza la Ruta Nacional 12 a la altura del kilómetro 903, una vía obligada para quien viaja desde Entre Ríos hacia la capital correntina.
A orillas del río sigue viva una relación cotidiana con el agua: la bajada de lanchas que pescadores y municipio coordinan entre todos, y las postales de campo correntino con paisanos arreando ganado a través del cauce, a caballo y con sus perros.
Una obra que una inundación partió en dos
Los primeros proyectos formales del puente datan de 1874 y salieron del Departamento de Ingenieros Civiles de la Nación. La obra empezó a ejecutarse en 1886, pero una inundación histórica obligó a modificar los planos: lo que iba a ser una sola estructura terminó dividido en dos puentes unidos por un terraplén central. Así quedó, y así se lo recorre todavía.
Entró en servicio a fines del siglo XIX, en 1896. Formaba parte del trazado original de la Ruta 12 y conectaba a San Roque con Bella Vista, Saladas, La Cebolla y Arroyito.
Qué se encuentra hoy
El puente integra hoy una ruta provincial de ripio con tránsito vehicular reducido, y eso lo volvió otra cosa: un mirador panorámico de 360° sobre el estuario del río Santa Lucía. Es un buen lugar para caminar sin apuro, sacar fotos al atardecer y quedarse mirando el agua.
El vecino de hierro: el puente ferroviario
En el mismo tramo del río hay otra pieza del patrimonio industrial argentino: el puente ferroviario del antiguo Ferrocarril Urquiza. Su construcción arrancó a fines del siglo XIX a cargo de la compañía inglesa Ferrocarril del Nordeste Argentino y, más tarde, bajo la presidencia de Juan Domingo Perón, fue nacionalizado e incorporado a la red del Ferrocarril General Urquiza.
Está resuelto con un sistema de armaduras trianguladas en forma de «V», que logra mucha resistencia con poco material. Sus piezas de acero se fabricaban estandarizadas en Inglaterra y llegaban listas para montar. La obra completó el tramo que faltaba entre Monte Caseros y la capital correntina, uniendo las estaciones de Saladas y Mantilla: las tareas terminaron entre 1901 y 1902 y los informes oficiales se elevaron a Buenos Aires en 1903.
El tren que ya no llega
El servicio ferroviario se interrumpió definitivamente en 1993, durante las privatizaciones. Pero la huella sigue en la memoria del pueblo: la llegada del tren a la estación General Luisa era una fiesta diaria, el momento en que San Roque se juntaba a conversar y a vender alimentos o revistas. Todavía se recuerdan los viajes de 22 horas entre Corrientes y Buenos Aires, aquellos trayectos largos donde el aburrimiento terminaba en conversación.
Datos históricos recopilados en el trabajo «Cuando las estructuras hablan: la vida de los puentes en San Roque».